¿Qué son los productos ultraprocesados?

De acuerdo a la UNICEF, México es el principal consumidor de productos ultraprocesados, incluyendo refrescos de America Latina y el Caribe.
Además, somos el país número uno en obesidad infantil del mundo y el segundo en obesidad en adultos, después de Estados Unidos.

La mala alimentación es el principal factor asociado a la obesidad y problemas de salud derivados como diabetes, hipertensión, enfermedades cardiovasculares y ciertos tipos de cáncer.
La obesidad es un estado inflamatorio crónico leve, porque el exceso de tejido adiposo libera sustancias pro-inflamatorias que alteran el equilibrio del cuerpo, incluyendo la respuesta inmunológica.

Los alimentos que elegimos son determinados por factores sociales, culturales y económicos. Las empresas que producen estos alimentos invierten mucho dinero en marketing y publicidad con el fin de que los productos resulten más atractivos, siendo los niños los más vulnerables.

La siguiente clasificación agrupa los alimentos en base a la manipulación que han tenido:

  • Grupo 1: alimentos naturales y mínimamente procesados (frutas, verduras, huevo, nueces, semillas, lentejas, arroz).
  • Grupo 2: ingredientes culinarios (sal, harina, azúcar, almidones).
  • Grupo 3: productos comestibles listos para el consumo: procesados y ultraprocesados (refrescos, bebidas energéticas, galletas, postres, sopas, dulces, cereales refinados, pizzas, snacks, etc).

Los productos ultra procesadas son formulas elaboradas a partir de sustancias derivadas de alimentos o fuentes alternas. Actualmente casi todos los alimentos que consumimos son procesados de alguna manera, ya que pasan por ciertos métodos para hacerlos más agradables, comestibles o duraderos.

En la elaboración de productos ultraprocesados se llevan a cabo procedimientos industriales, se agregan grasas, aceites, azúcares, almidones, sal y aditivos: colorantes, espesantes, edulcorantes, espumantes, estabilizadores, aromatizantes, saborizantes, conservadores, aire o agua (para incrementar su volumen), que les otorga ciertas características.
Lo peligroso es que puedan crear hábitos de consumo y adicción.

Las investigaciones aseguran que la cantidad de alimentos de este tipo que se consumen en el mundo se ha disparado.

Tienen muy poco valor nutritivo, contienen poco o nada de alimento natural, aportan muchas  calorías, son altos en grasas (saturada y trans), azucarados, salados, bajos en fibra, con alta carga glucémica, bajos en  proteínas, vitaminas y minerales. 

Generalmente son listos para comer, son muy accesibles, su precio es bajo, se anuncian y comercializan enérgicamente. Además, están diseñados para ser extremadamente deliciosos, ya que se les incorporan propiedades que estimulan el apetito.

Existen numerosos estudios que determinan que los productos ultraprocesados son perjudiciales para la salud, pueden estar relacionados con una muerte prematura, cáncer y enfermedades cardiovasculares. Se relacionan con la liberación de dopamina por el sistema nervioso (sensación de placer y recompensa) y alteran los mecanismos en el cerebro que envían la señal de saciedad (control de apetito), lo que conlleva a un consumo excesivo.

La base de los platillos y comidas saludables son alimentos frescos, naturales o mínimamente procesados.

Es importante tomar elecciones responsables para tener una buena nutrición, aprender a leer las etiquetas de los alimentos e identificar los ingredientes que pueden resultar dañinos como: sodio, azúcar, grasas trans, colesterol, grasa saturada. Así como evitar alimentos con largas listas de ingredientes (ultraprocesados) y comida chatarra.

Lo que comemos afecta directamente la salud, tanto física como mental.

Disminuir el consumo de este tipo de productos es imprescindible para el bienestar de la población, con el fin de reducir la prevalencia de obesidad, hipertensión y diabetes que son causa de muerte por co-morbilidad en la actual pandemia de covid-19.

 

Isabel Murra
Nutrición Clínica y Deportiva